En este diario de viaje estoy dejando huellas de
como las aplicaciones y dispositivos han pasado por mi vida. Muchas de ellas
las he incorporado sin darme cuenta y una cantidad enorme me falta
asimilar. Esto me genera un desafío, aprovechar todo lo bueno que tienen
y no dejarme contaminar por lo negativo que pueden contener.
Hace 15 años atrás la mayor comunicación escrita la
hacíamos por cartas.
Ahora lo podemos hacer en forma inmediata con un
e-mail, un mensaje de wapp, permitiendo comunicar a varias personas al mismo
tiempo.
Nuestros libros eran de papel, ahora podemos
acceder a bibliotecas electrónicas, en forma rápida y de cualquier parte del
mundo y sin ocupar lugar físico, ni ocupar papel.
Otro medio de comunicación era el teléfono, con el
costo alto de las llamadas de larga distancia, hoy en día gracias a internet
podemos hacerlo por medio de un dispositivo de cualquier parte del mundo
en forma inmediata y a muy bajo costo.
Los teléfonos celulares se usaban principalmente
para llamadas o bien sacar alguna foto, en este momento, son infinidades los
usos que le podemos dar, cambiando los formatos y posibilidades.
Las clases magistrales eran con
pizarrón, filmina, presenciales, en su mayor parte dirigidas. Ahora
podemos, gracias al formato digital, tomar clase de cualquier lugar del mundo,
comunicarnos, estar presentes, compartir conocimientos, vivencias e interactuar
enriqueciéndonos unos a otros.
Como docente y mirando hacia el futuro, debemos
interiorizarnos de todas estas herramientas que nos van ayudar a llegar a
nuestros alumnos y hacer de la enseñanza un proceso doblemente enriquecedor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario